El sábado 18 de mayo de 2019, Cristina Fernández anunció que acompañaría como candidata a vicepresidenta a Alberto Fernández, una jugada que desarmó el escenario político y electoral que el entonces presidente Mauricio Macri daba por descontado.

La jugada desconcertó a Juntos por el Cambio y el flamante Frente de Todos (FDT) alcanzó en las primarias de agosto de ese año una ventaja que JXC pudo recortar en la elección general de octubre, pero no revertir. A tres años de su conformación, ¿cómo está hoy el FDT en las encuestas? Según un estudio reciente de IPD Consultora, apenas 12% de los electores califica como buena la relación entre el presidente y su vice, 35% la ve regular y más de la mitad (51%) cree que es negativa.

En cuanto al impacto de esa relación sobre la gestión, 2 de cada 3 (67%) lo ven negativo, apenas 5% consideran que es positivo y 16% no ven influencia (gráfico arriba). Una encuesta reciente de D´Alessio IROL que también aborda la cuestión es menos pesimista al respecto pero de todos modos arroja un saldo desfavorable, con 48% que cree que la interna del oficialismo afecta la gobernabilidad en gran medida (gráfico abajo).

Profundizando en la relación entre AF y CFK, un estudio reciente de la consultora Taquión arrojó que casi 39% se identifica con la frase “CFK es quien tiene el poder y AF acata órdenes”; en empate técnico con esa opción, 35,4% escogió “Hay una lucha de poder entre AF y CFK”. Muy detrás quedó “AF y CFK comparten el poder en una convivencia pacífica”, con 12,2%, y apenas 3,6% se decantó por la idea de que el poder lo tiene Alberto (gráfico abajo).

Así, las cosas, es evidente que la opinión pública percibe un vínculo enrarecido entre las dos principales figuras del oficialismo, al punto que la última encuesta nacional de Ricardo Rouvier & Asociados mostró a CFK con casi 18% de respuestas en la variable “principales opositores al presidente Alberto Fernández” (gráfico abajo).

¿Abre esto una posibilidad de ruptura en el oficialismo de cara al turno electoral 2023? Esta cuestión no es fácil de responder, ya que la mayoría de los datos que repasamos sugieren que CFK aventaja en liderazgo a Alberto Fernández: esa percepción que alcanza la primera minoría en el estudio de Taquión que vimos arriba se profundiza en una encuesta reciente de la Universidad de San Andrés (Udesa), según la cual 7 de cada 10 electores creen que ella es la líder del oficialismo, vs apenas 13% que pone en esa condición a Alberto (gráfico abajo).

Para más datos, el mismo estudio reporta que entre los electores del FDT ella triplica la percepción de liderazgo del presidente (gráfico abajo).

Además de sacar ventaja en términos de liderazgo, CFK también se impone en intención de voto, con lo cual el presidente tiene pocos incentivos para precipitar un desenlace de fractura, hablando estrictamente en términos de opinión pública. Según la última encuesta nacional de CIGP, en una interna del oficialismo la vicepresidenta duplica al primer mandatario, con 44% a 22% (gráfico abajo).

CFK también saca ventaja en las encuestas realizadas en distritos clave, como Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y provincia de Buenos Aires (PBA), de acuerdo al último estudio realizado por el Observatorio de Psicología Aplicada de la Universidad de Buenos Aires (OPSA-UBA). En CABA alcanza el 44% y en PBA el 50%, con brechas estadísticamente significativas sobre potenciales competidores del oficialismo (gráfico abajo).

En la misma línea, la última encuesta de la consultora Trespuntozero en PBA muestra que el FDT se impondría sobre JXC por unos 10 puntos porcentuales de ventaja en ese distrito a condición de que la vicepresidenta se mantuviera dentro del oficialismo, dado que ella alcanza 23,4% de intención de voto vs 15% del presidente y 1,2% de Sergio Massa. Así, al mismo tiempo que queda claro que CFK es la “accionista mayoritaria” del frente, se pone en evidencia la situación de empate técnico en la oposición entre Horacio Rodríguez Larreta, Mauricio Macri y Patricia Bullrich (gráfico abajo).

Un escenario alternativo del mismo informe muestra matices cuando Macri sale de la ecuación opositora, pero ratifica la hegemonía de CFK en el FDT (gráfico abajo).

Finalmente, según la última encuesta de Circuitos en PBA, casi 44% de los electores de ese distrito que votaron al FDT en 2019 cree que CFK está mejor para encabezar la fórmula del oficialismo, vs 15,5% que elige a Alberto Fernández para ubicarse al tope de la boleta presidencial (gráfico abajo).

En síntesis, a tres años del anuncio de CFK que posibilitó la victoria electoral del FDT sin necesidad de ballotage, hoy la interna en el oficialismo está expuesta en la mirada de la opinión pública, que se muestra preocupada por el impacto del vínculo entre el presidente y su vice en la gobernabilidad y la gestión. Sin embargo, el “cristinismo” sigue siendo el núcleo sólido del oficialismo y aventaja a los demás socios del frente en las variables liderazgo percibido e intención de voto, mientras que el “albertismo”, en el mejor de los casos, sólo saca ventaja frente al “massismo” en los escenarios mano a mano de una eventual interna del FDT.