La última reunión de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio (JXC) dejó expuesta más que nunca la interna en la coalición.

Pese al comunicado que cuestiona a Javier Milei y pretende cerrar la posibilidad de sumarlo a la alianza, hay posiciones enfrentadas al respecto.

Los resultados de la elección de medio término del 14-N de 2021 ratificaron la victoria opositora, pero estuvieron por debajo de las expectativas pos primarias, dado que el oficialismo logró recortar la ventaja. Eso agudizó las internas dentro del espacio opositor.

Dos dirigentes de peso dentro del PRO que resignaron sus aspiraciones de competir el año pasado (el expresidente Mauricio Macri y la exministra Patricia Bullrich) interpretan que el armado de centro derecha moderada que pergeñó el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en esos comicios, con María Eugenia Vidal en CABA y Diego Santilli en provincia de Buenos Aires (PBA) al frente de las listas, cedieron terreno frente a la recuperación oficialista y la avanzada libertaria en ambos distritos, a manos de Javier Milei y José Luis Espert, respectivamente.

Así, desde entonces la competencia por el liderazgo y la precandidatura presidencial de JXC de cara a 2023 recrudeció, con un resultado que se mantiene abierto. Según la última encuesta nacional de Consultora de Imagen y Gestión Política (CIGP), la competencia entre Macri, Rodríguez Larreta y Bullrich por la candidatura está en empate técnico: si se enfrentaran el “duro” Macri con el “moderado” Larreta, el resultado sería 40% a 38%, una diferencia de 2 puntos porcentuales estadísticamente no significativa; si la disputa fuera entre Larreta y la “dura” Bullrich, el escenario arroja 42% a 40%, nuevamente indefinido (gráfico arriba).

Cuando se mide la percepción de liderazgo opositor en lugar de intención de voto dentro de JXC, como hizo una encuesta nacional reciente de Synopsis, nuevamente el resultado arroja paridad entre Bullrich (24,2%), Larreta (22,1%) y Macri (casi 19%); en cuarto lugar se ubica Javier Milei, con 11,4%. Cuando la variable medida es liderazgo deseado, Milei avanza y pasa a disputar el tercer lugar con Macri (ambos en casi 14%), mientras que Bullrich y Larreta permanecen en empate técnico, a menos de 4 puntos porcentuales de distancia (gráfico arriba).

Así, el nudo del conflicto de intereses es el siguiente: si Macri y Bullrich quieren sostener sus aspiraciones de competir en 2023 y no volver a resignar posiciones frente al ala de centro “moderado” de Larreta, una vía abierta con La Libertad Avanza (LLA) de Milei les permite reforzar su posicionamiento de cara a una interna o primarias abiertas; al contrario, Larreta y Vidal apuntan a un electorado más centrista, por lo que les conviene que el libertario se mantenga afuera, pues así podría quitarles votos de derecha a Macri y Bullrich.

En ese marco debe entenderse la salida de Vidal al cruce de Milei de la semana pasada, con el agravante de que el posicionamiento interno de la exgobernadora de PBA acusa el impacto del resultado electoral de PBA en 2019, de CABA en 2021 (donde el avance libertario lució más que la módica victoria de JXC) y la percepción de 46,3% de que tiene mucha o bastante responsabilidad en la mesa judicial montada durante su gestión como gobernadora, según una encuesta reciente de consultora Taquión (gráfico arriba).

Con matices, la postura de Larreta y Vidal coincide con la que sostiene desde el radicalismo el gobernador Gerardo Morales y desde la Coalición Cívica Elisa Carrió. En rigor, el titular de la UCR ha advertido que si el PRO fuerza la incorporación de Milei a JXC él estaría dispuesto a fracturar la alianza para presentar un candidato radical en 2023, sin competir en internas ni primarias.

En resumen, más allá de algún matiz, Rodríguez Larreta apuesta a sostener de cara al turno electoral 2023 la estrategia que mostró en 2021, con una apuesta a la centro derecha moderada, sobre la premisa de que el desgaste sufrido por Macri durante su gestión y su derrota electoral de 2019 limitan sus chances de ser candidato el año que viene; en ese marco, frente a los demás potenciales adversarios, el jefe de gobierno porteño cree tener ventajas competitivas. Según una encuesta nacional reciente de CB Consultora, casi 1 de cada 3 electores cree que él está preparado para ser presidente (gráfico arriba). En el mismo estudio, Bullrich roza el 23% (gráfico abajo).

En cambio, las chances de Vidal se muestran limitadas por los factores que repasamos antes y aparece rezagada respecto a Larreta y Bullrich, con 20,1% de respuestas favorables (gráfico abajo).

Para más datos, la ventaja de la exgobernadora en esa variable respecto al libertario Milei es de apenas 5 puntos porcentuales, estadísticamente no significativa (gráfico abajo).

En síntesis, JXC atraviesa una interna que plantea un doble riesgo de fractura: si la coalición mantiene la postura de excluir a Milei del armado político-electoral, dirigentes que en 2021 resignaron sus aspiraciones pero que en 2023 quieren competir como Bullrich (la titular del PRO), tendrán cada vez más incentivos para abandonar esa alianza e ir por fuera o armar listas conjuntas con el espacio libertario. En sentido contrario, si el PRO termina por incluir a Milei en JXC, el ala radical que lidera Morales tendrá incentivos para romper y presentar un candidato UCR puro el año próximo.