Dos trabajadores de Rappi en Perú fueron despedidos por comerse una porción de pizza cada uno de un pedido que había sido cancelado.

El hecho fue viralizado por un video publicado por un usuario de Facebook. En la publicación se muestra como los dos repartidores manipulan las porciones de pizza sobre una calle en el barrio de San Isidro de Lima.

Tras la viralización del video, Rappi emitió un comunicado aclarando que los pedidos había sido cancelados.

"Lamentamos las imágenes difundidas en medios y rechazamos tajantemente cualquier tipo de manipulación en nuestras entregas", expresó la empresa de reparto.

Y agregó: "Por políticas de nuestra empresa, los pedidos cancelados tienen que ser devueltos en las mismas condiciones en nuestras centrales de operaciones para ser desechados".

También aclararon que ambos repartidores fueron "expulsados".