El 18 de mayo Martín Morales (24) fue sometido a una cirugía para donarle un riñón a su papá, Roberto, quien meses atrás comenzó con problemas renales y los médicos le dijeron que necesitaba un trasplante urgente. El 19, el joven se presentó a rendir una materia de tercer año de Ingeniería Electrónica, carrera que cursa en la Universidad Nacional de Córdoba.

Esta familia de Cosquín se vio conmocionada el año pasado, cuando los profesionales de la salud les informaron que Roberto no podía continuar viviendo con riñones que le funcionaban solo al 12% de su capacidad. Debía realizar diálisis hasta que apareciera un órgano compatible.

"Él quería hacer diálisis, no quería arriesgar la salud de ningún familiar", contó Martín en declaraciones a Radio del Monte. “Decidí yo donarle el riñón a mi papá”, dijo el joven.

"Hablando con la familia, que nos sentamos todos, decidí yo donarle el riñón a mi papá. En principio él no quería saber nada, pero lo pudimos convencer", agregó Martín.

También contó cómo sobrellevó semejante decisión:  "Cualquier persona puede vivir con un riñón, yo me mentalicé con eso. Cuando el día de mañana me mire la panza y tenga la cicatriz, es porque hice algo por él, como tantas cosas él hizo por nosotros . Es devolverle un poco de amor ", dijo el joven.

La imagen de Martín en el sanatorio, tras la cirugía para donarle un riñón a su papá. Foto: Facebook
La imagen de Martín en el sanatorio, tras la cirugía para donarle un riñón a su papá. Foto: Facebook

Justo frente a una fecha de examen

La cirugía estaba  prevista para el 10 de mayo en el Sanatorio Allende de Córdoba capital, pero un imprevisto cambió el panorama. "Pasó lo de Schiaretti, que debían operarlo, y nos postergaron unos días porque debían usar la misma máquina. Nos pasaron para el 17 de mayo y el 18 a las 6 de la mañana empezaron conmigo y ahí nomás siguieron con mi papá ", contó Martín.

La reprogramación de la fecha coincidía con otro evento importante para el joven: el día siguiente tenía que rendir una materia  de tercer año de Ingeniería Electrónica, carrera que cursa con mucho esfuerzo en la Universidad Nacional de Córdoba, porque además trabaja en Arcor.

Pero a Martín no se le cruzó por la cabeza pedir el cambio de la fecha de examen ya pocas horas después del trasplante, rindió igual: "Fue un final de una materia de tercer año. Como se puede rendir sin cursarla, me anoté y nunca pensé que me iba a coincidir con la fecha del trasplante. Estuve estudiando todo mayo y haciendo ejercicios ", recordó.

Al igual que en la operación que le cambió la vida a su papá, en el examen le fue excelente, ya que pudo promocionar la materia. 

"Me dieron el resultado la semana pasada y gracias a Dios promocioné la materia. No se puede pedir más nada", finalizó Martín.