Tener un hotel, hosteria u hostal no es el mejor de los negocios en este momento. Y es que la mayoría de todos ellos en nuestro país, están cerrados desde mediados de marzo.

María Inés Cola administra una hosteria en Villa La Angostura y es una de las tantas personas que está preocupada por la situación actual, y  especialmente, por el futuro inmediato de Amigos del Bosque.

Con el cierre y la prohibición de circulación en todo el país, las perspectivas no son buenas y consideran que la temporada de invierno está perdida. En el caso de Villa La Angostura, ni siquiera el Cerro Bayo tiene perspectivas de abrir como en toda temporada porque el nivel de gastos que implica poner en funcionamiento el centro de Sky y entretenimiento es demasiado elevado para el poco turismo que podría llegar a la zona.

La ocupación promedio en la Villa durante el invierno es entre el 40 y el 50 por ciento sumando julio y agosto, muy concentrada en las semanas asociadas a las vacaciones de invierno, cuando llega al 80 por ciento. Estas cifras también se alterarán en 2020, porque esta situación arrastra una anterior. El año pasado, justo en plena temporada de verano, el derrumbe en la Ruta 40 perjudicó en más de 80 por ciento la temporada, ya que el paso se vio completamente interrumpido y los servicios resentidos durante semanas.

Hoy, junto con grupos de hoteleros de todo el país están reclamando hacer visible su situación crítica y reclaman la aprobación de uno de los trece proyectos presentados para reclamar por una Ley de Emergencia Hotelera.

Tienen preparado un protocolo para minimizar el contacto entre personal y huéspedes como check in /out online, desayuno o comidas en la habitación y no en espacios comunes; además de todas las medidas de higiene y desinfección recomendadas.

El paraíso está en cuarentena, aislado a pesar de no tener casos de Covid19, y la situación en las próximas semanas no parece tener demasiado cambio.

 

Villa La Angostura reclama la emergencia hotelera