Daniel Romero trabajó durante nueve años en un tambo en San Basilio, provincia de Córdoba. Allí vivía junto a su esposa y a su hijo Gonzalo, de cuatro años. Pero de pronto todo cambió: fue intervenido por cálculos en la vesícula y le dieron un mes de reposo. Durante el posoperatorio, como tantos otros argentinos, fue despedido. Allí comenzó su incertidumbre y decidió volver a Mojón de Fierro, su tierra natal en la provincia de Formosa.

El hombre solicitó hace cuatro meses el permiso para poder ingresar, pero aún no recibió respuesta. De todos modos, junto a su compañera Johana y a su hijo Gonzalo de tan sólo 4 años viajó con su camión durante dos días desde Córdoba hasta Puerto Eva Perón, localidad chaqueña a 70 kilómetros del ingreso a Formosa, y allí la policía lo retuvo. Como no tenían el certificado aprobado, los dejaron a un costado de la ruta 11, donde están varados desde el 4 de octubre junto a otras personas en la misma situación. “Nadie contesta, nadie atiende y nadie da esperanzas”, lamenta.

Llevan 17 días viviendo a la intemperie y en condiciones inhumanas: no tienen comida y se alimentan sólo con lo que les dan los camioneros que pasan por la zona. La policía no los deja entrar al pueblo para abastecerse y alimentarse: “Hay días que no comemos”. 

En la zona hay temperaturas de más de 35° y la sensación térmica supera los 40°. Además, las fuertes lluvias de los últimos días hicieron que se les mojaran los colchones que traían desde Córdoba y que tuvieran que refugiarse bajo un acoplado: “Debajo de esto por lo menos tenemos sombra”, cuenta Daniel.

El puesto policial más cercano pertenece al Chaco, y se encuentra a unos 200 metros, pero tampoco les dan asistencia. “No nos atienden, ni ayudan porque no somos de Chaco. No pertenecemos acá, somos de Formosa y ellos se tienen que hacer cargo de nosotros, pero se lavan las manos”, contó a Cadena 3.

El pequeño Gonzalo sufrió picaduras en las piernas y por los síntomas y las ampollas en la piel su papá cree que fue producto de arañas que hay en el lugar donde están durmiendo: “Pido que los dejen pasar a él y a Johana. No tengo problemas en esperar uno, dos o tres meses. Si hay que pagar que me digan cuánto es, pero esto ya no es vida”.

El ministro de Gobierno de Formosa, Jorge González, dijo que Daniel Romero y su familia no son de la provincia por tener domicilio en Córdoba, a raíz de los años que desempeñó en el trabajo rural en la provincia de Córdoba. Daniel tiene su partida de nacimiento y su documento de identidad que certifican que nació en Mojón de Fierro, pero de nada le ha servido hasta ahora. “Yo soy de Formosa, nacido y criado en Formosa. En el pueblo todos me conocen”, sostiene.

Ante la desesperación por proteger a su familia y por ser escuchado, difunde a través de fotos y videos en las redes sociales la situación injusta que están atravesando.

El caso se da días después de la muerte de Mario Rubén Ledesma, el joven de 23 años que quiso cruzar a nado a territorio provincial para ver a su hija y se ahogó en las aguas del Río Bermejo.