Muchas veces, los roles de género enseñan a los varones a naturalizar conductas violentas y potencialmente dañinas, advierten la Fundación Kaleidos y FUSA, dos organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la promoción y restitución de los derechos de los y las adolescentes y jóvenes.

Querer demostrar resistencia al alcohol o a las drogas, involucrarse en situaciones de violencia callejera o manejar vehículos a alta velocidad son algunas de estas conductas "esperables" para el varon.

Imagen: Fundación Kaleidos y FUSA

Bajo la consigna de "Cuidar la salud también #EsDeVarón", ambas organizaciones impulsan una campaña que propone visibilizar "cómo los roles de género enseñan a los varones a naturalizar conductas violentas y potencialmente dañinas para su salud y la de quienes los rodean".

"Si bien las mujeres y personas LGBT son quienes sufren las consecuencias más extremas del patriarcado (en Argentina se produce 1 femicidio cada 35 horas), los modelos tradicionales que enseñan cómo debe ser y actuar 'un varón de verdad' pueden afectar gravemente la salud de los varones y de quienes los rodean", advirtieron los especialistas de ambas organizaciones en un trabajo.

Los varones adolescentes, advirtió la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS), "sufren tres veces más accidentes que las mujeres, se suicidan dos veces más y sufren cinco veces más lesiones por agresiones que estas".

Desde la campaña, advierten: "este estereotipo de los varones los lleva a negar problemas de salud y hace más difícil que pidan ayuda frente a situaciones de malestar y que no concurran de manera preventiva a médicos o especialistas".

Lo que proponemos a los adolescentes varones "es que hagan chequeos físicos, que mantengan el contacto con otras personas, que pidan ayuda a especialistas y que puedan hablar de sus emociones si no están bien", concluyeron.