Una de las opciones para disfrutar en Córdoba durante el verano la ofrece el Cerro Colorado, declarado Monumento Histórico Nacional en 1961. El río, la gastronomía, varios museos y distintos atractivos turísticos hacen de este lugar una opción más que plácida.

Esta comuna está a 160 km de la capital cordobesa, por la ruta 9, pasando por Villa María y San José de la Dormida. En una entrada compartida con la localidad de Santa Elena, nace la Ruta Provincial 21 y tras 8 kilómetros se llega al Cerro Colorado.

Además del imponente cerro, también se puede visitar la Casa museo de Atahualpa Yupanqui, quien eligió ese lugar para instalarse. Mucho antes, el lugar era hábitat de Comechingones y Sanavirones, quienes plasmaron la historia de su pueblo a través de dibujos que aún se conservan en las paredes del legendario Cerro Colorado.

 

Las figuras pictóricas, cerca de 3000, fueron realizadas entre los siglos V al XVI. Los colores utilizados, al igual que otras culturas originarias de Latinoamérica, eran el blanco, negro y rojo, quedando pocas inscripciones realizadas con este último color. 

Para conocer más sobre los pueblos originarios que habitaron el lugar, se encuentra el Museo Arqueológico Cerro Colorado, donde puede ver piezas precolombinas y distintos aspectos de la historia. 

 

Los aspectos naturales de este lugar son sumamente llamativos para quienes gustan de caminar, realizar senderismo, observar flora y fauna y meterse al río. Se declaró en 1957, mediante un decreto provincial, que el lugar se convierta en un "Parque Arqueológico Natural". Es el gobierno de Córdoba el que está a cargo de la custodia y la preservación.

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