Ana Daniele es una de las referentes del equipo femenino de Racing de Nueva Italia.

La Academia es el actual campeón de la Liga Cordobesa de Fútbol Femenino. En una final vibrante el equipo dirigido por Walter Luna se quedó con el título tras ganarle a Belgrano 4-3 en la definición por penales.

Anita es la histórica marcadora central del plantel. Es oriunda de Villa Huidobro, ciudad que se encuentra a 429 kilómetros del sur de la capital.

Esta defensora le pone el corazón a su pasión, que nació desde niña. 

Proveniente de una casa muy "futbolera", el comenzar a dar sus primeros pases para ella fue algo natural.

Siempre jugó a la pelota. En la calle, en las canchitas, donde sea. Siempre con varones, porque no había femenino. Sin embargo cuando llegó a la adolescencia y por su "desarrollo", tuvo que abandonar lo que tanto amaba y la había acompañado desde la infancia.

Pero el fútbol la seguiría esperando...

"Las pasiones no se eligen" reza un dicho y fue lo que le pasó a Daniele.

El no poder jugar porque era mujer, la llevó a dejar su pueblo y venir a la capital de Córdoba a probarse. Allá por el 2017, con 17 años arribó al conjunto de Nueva Italia y renació su vocación: ¡volvía a jugar!.

Por su entrega, es que pudo alcanzar lo máximo en el fútbol femenino local: ser campeona de la Liga Cordobesa.

Anita trabaja para costearse la vida. Es niñera y cuida a una pequeña los martes, miércoles y viernes. Justamente esa labor le permite afrontar sus gastos y acomodarse para jugar e ir a las prácticas.

A pesar del sacrificio de estar de lejos de su familia y tener que trabajar para poder continuar su carrera como futbolista, sus metas siguen desafiándola y son un motor para seguir adelante.

Así se prepara para el primer partido de La Liga de 2019 donde Racing se medirá ante Universitario en el estadio de Villa Siburu. Este año quiere ganar lo mismo que "La Acadé" consiguió en el 2018 y dar nuevamente la vuelta olímpica.

En diálogo con Cba24n, la defensora albiceleste habló de su historia y su presente en esta disciplina.

-¿Es difícil ser jugadora de fútbol?

-Sí, es difícil. Es muy duro. A mí me tocó cuando era chiquita dejar en la etapa de la adolescencia, porque en mi pueblo no hay fútbol femenino y recién pude volver a jugar cuando vine a Córdoba.

-En las historias de mujeres dedicadas al deporte, el sacrificio es una constante y una realidad diaria. ¿Cuáles fueron los tuyos?

-Mi mayor sacrificio es estar lejos de mi familia. Por el amor por el fútbol, los puedo ver muy poco.

-¿Qué opinás de la profesionalización del fútbol femenino? 

-Es un avance muy importante. En todo sentido. En lo personal espero que este deporte siga creciendo en todas las provincias.

-¿Cómo ves a la mujer en el deporte?

-Espero que vaya creciendo el grupo de mujeres y niñas que jueguen al fútbol. Que en los clubes haya escuelitas que compitan. Espero que el fútbol femenino siga creciendo en todos los aspectos.

Su posición en la cancha la define en la vida.

Se puso al hombro sus sueños y sin importar las adversidades, los defiende.

Y cada conquista suya, es un logro de todas.

¡Grande, Ana!