Sin dudas, Córdoba tiene la combinación perfecta de paisajes naturales encantadores, quebradas imponentes, actividades especialmente diagramadas para disfrutar de sus montañas, ríos y lagos y por supuesto una amplia oferta cultural, gastronómica y religiosa que la convierten en una de las regiones más elegidas por los turistas a la hora de hacer un viaje.

En estas vacaciones de julio la provincia despliega nuevamente sus atractivos para que los viajeros disfruten de su encanto. Aquí van algunas sugerencias:

Salsacate

Enmarcada por las Sierras Grandes al este y las Sierras de Pocho y Guasapampa al oeste, Salsacate se encuentra enclavada entre las localidades de San Carlos Minas y Villa Cura Brochero, en el departamento Pocho. Está rodeada por una serie de maravillas naturales que le dan características únicas. 

El pequeño pueblo es muy pintoresco, agradable y colorido y tiene una particularidad digna de destacar que muy poca gente la conoce: posee un arroyo llamado Cachimayo que es de agua salada con propiedades curativas, que atraviesa la localidad proveniente viene de la Laguna de Pocho, que está ubicada a unos 15 kilómetros de la localidad.

La cabalgata es una interesantísima forma de descubrir los rincones más bellos. Foto: sanjavieryacanto.gob.ar
La cabalgata es una interesantísima forma de descubrir los rincones más bellos. Foto: sanjavieryacanto.gob.ar

Esta laguna, uno de los principales espejos de agua de la región, es muy parecida a Mar Chiquita en cuanto a la biodiversidad y a la salinidad del agua. Es otro de los lugares imprescindibles de conocer a la hora de visitar esta localidad. Alberga unas 25 hectáreas de agua salada y una gran cantidad de especies silvestres y aves.

La localidad ofrece diversas opciones para los amantes del trekking, como el sendero que va hasta la estatua Sagrado Corazón de Jesús, donde se puede apreciar un cristo tallado, o el recorrido el trayecto que lleva a la Casa del Gaucho, otro de los sitios emblemáticos para conocer en Salsacate.

Ver: Encanto de naturaleza, colores y sabores: Salsacate y Túneles de Taninga

Túneles de Taninga

Hay muchísimas opciones interesantes para visitar a pocos kilómetros de Salsacate, pero sin dudas lo imprescindible de recorrer son los Túneles de Taninga. Se encuentran al Oeste de la Provincia de Córdoba, sobre el tramo de la Ruta Nacional N° 20. 

Se trata de una obra maestra del hombre, que reúne el esfuerzo del pasado y del presente, y concreta el sueño de progreso de un rincón cordobés que tuvo su tiempo dorado.

Los túneles de Taninga se encuentran a 35 kilómetros de la localidad que lleva el mismo nombre y son una belleza imprescindible de conocer. Foto: Macarena Hachuel Mas, Técnica en Turismo
Los túneles de Taninga se encuentran a 35 kilómetros de la localidad que lleva el mismo nombre y son una belleza imprescindible de conocer. Foto: Macarena Hachuel Mas, Técnica en Turismo

Son cinco túneles de montaña. "El primero es el más largo, y en él hay un mirador en el que se puede observar todo lo que es la Reserva Provincial y Forestal Chancaní, que es una de las reservas mejor conservadas de bosque nativo, y también de bosque chaqueño", cuenta Fernando Moyano, director del colegio rural Ipem 384, anexo Las Palmas.

“En el segundo túnel se puede ver la denominada Ventana del Firmamento, y en desde allí se puede observar la Quebrada de la Mermela, donde hay un salto que es el Aguas Blancas, muy grande. Todo el camino de los túneles va bordeando esta quebrada en un camino de cornisa con unas vistas maravillosas”, describe el docente. 

El tercer túnel no tiene una característica especial, "pero luego se pasa por El Puente del Lazo, denominado así  porque se va por arriba y después se pasa por debajo. Su forma es parecida al símbolo del infinito", explica.

Los impresionantes cóndores de la zona brindan un espectáculo aparte a los viajeros. Foto: Macarena Hachuel Mas, Técnica en Turismo
Los impresionantes cóndores de la zona brindan un espectáculo aparte a los viajeros. Foto: Macarena Hachuel Mas, Técnica en Turismo

“En el cuarto túnel se encuentra El Mirador del Artesano, desde donde se puede ver hermosos paisajes como los mencionados, y el Parque Nacional Traslasierra”, cuenta Montoya, agregando que "lo más llamativo y bello de ver son los cóndores. 

San Javier y Yacanto

Enclavada en un rincón soñado de Traslasierra, la región combina un marco natural bellísimo para realizar distintas actividades y el enoturismo, la estrella del lugar. Está sobre la ruta provincial Nº 14, a 220 km hacia el oeste de la Ciudad de Córdoba y a 20 de Villa Dolores.

La región tiene paisaje impactantes, y es ideal para sumergirse en las bellezas naturales, ya que este rincón –ubicado a 1000 msnm en el faldero de las Sierras Grandes– ofrece diversos senderos para realizar todo tipo de actividades. Entre sus arroyos existen diversos circuitos para hacer caminatas en cualquier momento del año.

San Javier y Yacanto tienen arroyos cristalinos para disfrutar de la naturaleza, y darse un chapuzón. Foto: Córdoba Turismo
San Javier y Yacanto tienen arroyos cristalinos para disfrutar de la naturaleza, y darse un chapuzón. Foto: Córdoba Turismo

Sin dudas, si de trekking se trata, el mayor atractivo es el cerro Champaquí, de dificultad alta, pero hay muchísimas opciones de menor exigencia para recorrer. Además, es un lugar especial para hacer avistaje de aves, foto turismo, mountain bike o cualquier actividad relacionada con la contemplación de la naturaleza

La estrella de la zona: el enoturismo

San Javier y Yacanto cuentan con bodegas de primera calidad como la Aráoz de La Madrid, La Matilde y El Noble. Además, poseen uno de los vinos reconocido y multi-premiado a nivel nacional e internacional.

Se pueden visitar y recorrer sus viñedos,  con turno previo, donde es factible apreciar desde el cuidado de cada planta, el esmero en la vendimia y el atento seguimiento del proceso de vinificación y por supuesto, degustarlos.

En la zona se desarrollan distinguidos varietales orgánicos y biodinámicos de Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat.

Foto: Córdoba Turismo
Foto: Córdoba Turismo

Ver: Tesoros escondidos en un paseo mágico por San Javier y Yacanto

San Miguel de los Ríos

A sólo 8 kilómetros de la pequeña localidad de Yacanto de Calamuchita se encuentra esta joya perdida que uno va descubriendo a medida que avanza en el camino. Los árboles forman túneles por los cuales el visitante se va adentrando y lo primero que se ve son las ruinas que pertenecieron a la Estancia Jesuítica San Ignacio de los Ejércitos.

Cerquita de allí se el bellísimo río Tabaquillo, con sus aguas templadas y cristalinas, mientras que el río Santa Rosa es imponente por donde se lo mire. Pero lo mejor de todo: tienen una tranquilidad única.

San Miguel de los Ríos cuenta con variedad de opciones de actividades para desconectarse y estar en pleno contacto con la naturaleza, como circuitos de trekking, cabalgatas, pesca deportiva de truchas e incluso el ascenso al cerro Champaquí.

Las impactantes tres cascadas de San Miguel de los Ríos. Foto: Traveleando
Las impactantes tres cascadas de San Miguel de los Ríos. Foto: Traveleando

Una visita obligada estando en este pequeño poblado es La Estancia San Miguel, un sitio con una larga historia que se remonta a la época de los jesuitas, en 1750. En la estancia todo es calidez, calma y reina esa sensación de bienvenida.

Desde allí se organiza uno de los clásicos del lugar: la caminata a Las Tres Cascadas del Río Tabaquillo, una maravilla poco vista a la que solo se accede desde aquí. Después de atravesar bosques de avellanos, tilos, eucaliptos y otras especies magníficas, la caminata culmina este impactante paraje que presenta una olla natural maravillosa y virgen.

Otro de los paseos muy interesantes del lugar es visitar la viña Juana Urbana, que se encuentra en el camino que une Yacanto con San Miguel de los Ríos, justo en frente de una vista privilegiada de las sierras y la depresión. El viñedo, realizado en altura, es de producción artesanal familiar. Tiene dos hectáreas con cepas malbec, petit verdot y cabernet franc.