A raíz de la clasificación de Boca Juniors a las semifinales de la Copa Libertadores de América, se reflota la posibilidad de que el superclásico con River Plate previsto para el 2 de enero por la Copa Diego Maradona, se juegue finalmente el 30 de este mes.

La intención es que los equipos presenten los jugadores titulares y que ambos planteles tengan más tiempo para descansar y para prepararse para afrontar la próxima instancia del torneo continental.

Antes del superclásico, Boca Juniors y River Plate tienen que jugar el 27 de diciembre próximo ante Huracán de Parque Patricios y Arsenal, respectivamente.

Ese adelantamiento del superclásico representaría jugar 72 horas después del próximo partido, aunque despejaría el camino para una más tranquila preparación para jugar el tramo final del principal certamen de clubes de Sudamérica.

Con respecto a este tema, ayer fue consultado el técnico de Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, quien dijo que está de acuerdo con jugar el 2 de enero.