Nuevos hechos de violencia y saqueos estallaron este viernes en varias ciudades de Haití tras la decisión del gobierno de aumentar los precios del combustible, con manifestantes que incluso saquearon un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. 

El depósito del PMA ubicado en Gonaïves, la tercera ciudad más grande del país, que contenía 1.400 toneladas de alimentos, fue atacado el jueves por los manifestantes, mientras hubo demostraciones de ira en las calles de la capital, Puerto Príncipe, y en otras ciudades provinciales.

En un comunicado difundido el viernes, el PMA condenó el ataque a su oficina y el saqueo de su almacén, y destacó que los alimentos iban destinados a programas de alimentación escolar y a las familias y niños más vulnerables de Haití, un país absorbido por la crisis.

"Es simplemente inaceptable. Se suponía que los alimentos saqueados darían de comer a casi 100.000 escolares hasta fin de año", dijo Jean-Martin Bauer, director del PMA en Haití, citado en el comunicado. 

Otros saqueos se reportaron en otros lugares de Gonaïves y Saint Marc, dos ciudades del departamento de Artibonite. 

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Según el diario Le Nouvelliste, los locales de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), varias escuelas religiosas, una universidad pública y empresas fueron vandalizadas y saqueadas. 

La capital haitiana ha registrado su cuarto día consecutivo de violencia. Desde el martes, manifestantes han atacado negocios y edificios de instituciones públicas.

El jueves atacaron y saquearon las instalaciones de la Televisión Nacional de Haití (TNH) y una oficina del Archivo Nacional. Varios comercios y otros negocios también fueron saqueados e incendiados. 

Entre el miércoles y el jueves se reportaron asaltos a las residencias del abogado André Michel y la exsenadora Edmonde Beauzile, cercanos al gobierno, y también fue atacada la vivienda de Ricard Pierre, ministro de Planificación y Cooperación Externa.

En un mensaje publicado este viernes, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, a través de su portavoz, dijo estar "preocupado por la situación en Haití" e hizo un llamado a la calma y la máxima moderación, instando a "todas las partes a tomar medidas inmediatas para desescalar la situación". 

Hizo un llamado a la Policía de Haití para que "cumpla con su mandato de proteger a la población".