Israel es uno de los países con mayor tasa de vacunación de COVID-19. Casi el 80% de su población fue vacunada y el efecto de la inmunización ya se puede percibir.

Según el Ministerio de Salud israelí, la vacuna de BioNTech/Pfizer redujo casi un 96% los contagios y un 98% los problemas respiratorios, según el Ministerio de Salud. A su vez, la mortalidad se redujo en un 98,9% en la población vacunada.

La hospitalización de pacientes graves también disminuyó a nivel nacional un 25% en las últimas dos semanas.

El Hospital Ichilov, uno de los más grandes del país, informó que 9 de cada 10 pacientes internados con COVID-19 no estaban vacunados. "La vacuna reduce significativamente la morbilidad y la mortalidad y este efecto se puede ver en la información sobre morbilidad en el país", señaló el director general del Ministerio, Hezi Levy.