Según el Banco Central italiano la economía podría caer hasta el 13% por el impacto del coronavirus. El gobernador de la entidad monetaria, Ignazio Visco, dijo que "hará falta tiempo para volver a una situación previa".

Estas declaraciones fueron realizadas mientras el Gobierno define cómo liberará las fronteras de las distintas regiones (3 de junio, fecha tentativa) y la Unión Europea abre una nueva puja de intereses: entre quienes reclaman subsidios directos y los que consideran que sólo deben otorgarse préstamos priorizando siempre el rigor fiscal.

En el escenario de base, la caída de la actividad productiva en 2020 gira en torno al 8%, siendo el 13% el extremo negativo de las proyecciones. En términos laborales, Italia perderá 500 mil puestos como consecuencia de la crisis del coronavirus, según el cálculo de la Agencia Nacional de Políticas Activas de Empleo (Anpal).

La pandemia ha dejado más de 173 mil fallecidos en Europa y severos daños económicos, con una contracción del 7,4% promedio del producto bruto interno (PBI) 

El Covid-19 arrasó en la norteña región de Lombardía, que aporta al país el 22% del PBI: en esta zona se concentra el 48% de los positivos actuales y un porcentaje similar de los fallecimientos desde el inicio de la pandemia. En las próximas horas, en base al informe epidemiológico semanal que deberá analizar el premier Giuseppe Conte, el Gobierno definirá si el 3 de junio finalmente reabre fronteras interregionales o si va hacia una apertura gradual, excluyendo a Lombardía.

 

Bruselas. La Comisión Europea propuso un plan sin precedentes de emisión de deuda común: 750 mil millones de euros -equivalentes a 825 mil millones de dólares- para estimular la zona común y salir del pozo recesivo generado por el virus. La propuesta tuvo el rechazo de algunos países: habrá duras negociaciones para saber si Italia y España, como reclaman sus administraciones, recibirán subsidios directos no reembolsables. La titular del ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, llamó a los 27 Estados a “dejar de lado los viejos prejuicios” y apoyar su plan de reactivación. 

Von der Leyen busca acercar posiciones. Por un lado, Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca, adeptos al rigor fiscal y partidarios de acordar sólo préstamos. Por el otro, Italia y España: los miembros más golpeados que reclaman solidaridad a las naciones de la UE.

 

Según propone Bruselas, Italia recibiría 81.807 millones en ayudas directas y 90.938 millones en préstamos, mientras que España contaría con 77.324 millones en subvenciones y 63.122 millones en créditos reembolsables.

Florencia, cuna del Renacimiento y joya de la humanidad, se encuentra al borde del colapso y pide al mundo que vuelva a volcarse sobre ella: "Estamos de rodillas, para nosotros esta es una nueva inundación, como la de 1966. Y hoy, como hace 54 años, como dijo el alcalde de entonces, 'Firenze necesita del mundo porque el mundo aún necesita de Florencia'", dijo el intendente Dario Nardella.

Ahora las ciudades europeas piden habilitar el turismo, motor central de las economías de muchas comunidades del continente.