Durante los últimos años hubo noticias preocupantes sobre la famosa capa de ozono. En 2021 supimos que el agujero estaba inusualmente grande en momentos en que por la disminución de la actividad económica provocada por la pandemia parecía que debía ser al revés.

Hace pocos meses otro informe analizando los incendios masivos en Australia durante 2020 concluía que estos eventos también dañan la capa de ozono, en un modo comprable a las erupciones volcánicas violentas.

Parecía otro asunto en que los acuerdos internacionales poco o nada contribuían a las soluciones.

Pero llegaron las buenas noticias y, contra el clima de pesimismo que podía surgir de estos episodios, este lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM) anunció que la capa de ozono está en vías de recuperación en las próximas cuatro décadas y que la eliminación de los químicos que la dañan ha contribuido a mitigar los efectos del cambio climático.

Esta es la conclusión del grupo de expertos respaldado por las Naciones Unidas, que se ha presentó en la 103ª reunión anual de la Sociedad Meteorológica de los Estados Unidos.

En el informe de evaluación cuatrienal del Grupo de Evaluación Científica del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, respaldado por las Naciones Unidas, se confirma que la eliminación progresiva de cerca del 99 % de las sustancias prohibidas que agotan la capa de ozono resultó efectiva para proteger la capa de ozono y contribuyó a que se recupere de forma notable en la estratosfera superior, disminuyendo la exposición de las personas a la radiación ultravioleta (UV) nociva del sol.

Según los datos presentados, si se mantienen las políticas actuales, se espera que la capa de ozono recupere los valores de 1980 (antes de la conformación del agujero de ozono) aproximadamente en 2066 en la Antártida, en 2045 en el Ártico y en 2040 en el resto del mundo.

Las variaciones en el tamaño del agujero de ozono en la Antártida, sobre todo entre 2019 y 2021, se debieron principalmente a las condiciones meteorológicas. Sin embargo, el reporte resalta que la superficie y la profundidad del agujero de ozono viene disminuyendo desde el año 2000.

Repercusiones

“Según el último informe cuatrienal, la capa de ozono se está recuperando, lo que es una fantástica noticia. Nunca se destacará lo suficiente hasta qué punto el Protocolo de Montreal ha contribuido a la mitigación del cambio climático. En los últimos 35 años, el Protocolo se ha convertido en un verdadero defensor del medio ambiente”, señala Meg Seki, Secretaria Ejecutiva de la Secretaría del Ozono del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en el comunicado oficial de la oficina de prensa de la OMM.

 “Las medidas adoptadas en relación con el ozono sientan un precedente para la acción climática. El éxito obtenido gracias a la eliminación progresiva de las sustancias químicas que destruyen la capa de ozono nos muestra lo que puede y debe hacerse ―con carácter de urgencia― para abandonar los combustibles fósiles, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar, por lo tanto, el aumento de las temperaturas”, afirma el Secretario General de la OMM, profesor Petteri Taalas en otro párrafo del comunicado oficial.

Geoingeniería

El informe incluye un capítulo adicional a los habituales para examinar por primera vez el posible impacto de la inyección de aerosoles en la estratosfera (SAI). La SAI ha sido propuesta como posible método para reducir el calentamiento climático mediante el aumento de la reflexión de la luz solar.

Sin embargo, el Grupo advierte que, más allá del posible efecto sobre la temperatura, esta tecnología podría tener consecuencias imprevistas, dado que “también podrían afectar a las temperaturas, la circulación, y las tasas de producción y de destrucción del ozono en la estratosfera, así como su transporte.”

En suma se corregiría un problema agravando otro.

Sobre la capa de ozono

Se llama capa de ozono a una zona de la atmósfera que envuelve la Tierra impidiendo que una parte de los rayos solares y los rayos ultravioleta lleguen a los seres vivos. La también denominada ozonósfera es la zona de la estratósfera terrestre que contiene una concentración relativamente alta​ de ozono.

Esta capa, que se extiende con espesor y concentraciones variables aproximadamente desde los 15 hasta los 50 kilómetros de altitud, reúne el 90 % del ozono presente en la atmósfera y absorbe del 97 al 99 % de la radiación ultravioleta de alta frecuencia (150-300 nm). Fue descubierta por los físicos Charles Fabry y Henri Buisson en el año 1913.

El ozono es una forma molecular en que se presenta el oxígeno, en que se reúnen tres átomos de oxígeno, a diferencia de las moléculas de oxígeno que respiramos que sólo están formadas por dos átomos. Aunque la capa cumple una función protectora en la altura, también puede existir ozono a nivel del suelo, donde es producto de la contaminación del aire, especialmente en los días calurosos de verano y se considera un peligro para la salud.

De la misma manera que las luces ultravioleta se utilizan para eliminar patógenos (como el virus del covid-19, por ejemplo) la radiación del sol haría imposible que la vida prosperara en la Tierra si no fuera por la protección de la capa de ozono, ya que la radiación UV procedente del sol daña el ADN en plantas y animales, interrumpiendo una variedad de procesos biológicos.