Federico Storani, vicepresidente de la UCR a nivel nacional, señaló que el proceso previo a las elecciones provinciales “fue desgraciado”.

Los resultados de las elecciones para la renovación de autoridades provinciales en la provincia de Córdoba no sólo mostraron un aplastante triunfo de Juan Schiaretti, quien resultó reelecto gobernador. El (consecuente) pobre papel de las principales fuerzas opositoras ha sido un mensaje para decodificar en clave nacional.

En particular el desempeño de Córdoba Cambia y la Unión Cívica Radical ha sido blanco de críticas y advertencias sobre el futuro de ambas fuerzas, que no pudieron consumar la constitución de Cambiemos Córdoba.

Ya por separado, ambas listas, lideradas respectivamente por Mario Negri y Ramón Mestre, quedaron muy lejos no sólo del reelecto mandatario, sino también de sus propias expectativas.

Por ser ambos dirigentes de extracción radical y representantes del partido que está impulsando una redefinición de los roles al interior de la alianza gobernante, desde la UCR apuraron una fuerte autocrítica.

“Lo que ocurrió en Córdoba fue una tragedia política para el radicalismo. Todo el proceso previo a la elección fue muy desgraciado, lleno de desinteligencias que podrían haberse evitado. Yo era partidario de que pudiera hacerse el proceso interno. Que pudiera dirimir las candidaturas legítimas que ambos contendientes de origen radical tenían”, expresó Federico Storani, vicepresidente del comité nacional de la Unión Cívica Radical (UCR).

En diálogo con Cadena 3, el dirigente radical consideró que la sociedad cordobesa castigó en las urnas a ambas fracciones.

“Hay un voto castigo a ese proceso. Por cómo se dio el proceso, porque además hubo ánimos muy caldeados tras la disolución. No olvidemos que hubo una presentación judicial por el sello Cambiemos. Hubo una rivalidad más encarnizada entre quienes competían dentro del espacio. Eso termina con este resultado, un castigo de la sociedad”, añadió.

Tras considerar que lo sucedido anoche fue “un golpe muy duro para el radicalismo”, Storani repitió que es necesario reformular la participación del partido al interior de Cambiemos.

“Nosotros fuimos una coalición exitosa electoral, pero nunca fuimos una auténtica coalición de gobierno. Una coalición de gobierno implica tener ámbitos de debate de las políticas públicas esenciales. Pero no hubo voluntad política. Hubo mucha soberbia también en el PRO. Esto no puede tener esa continuidad. La exigencia mínima es un cambio en las reglas de juego, que haya primarias abiertas con todas las garantías para poder competir”, reclamó.