Mientras el fiscal Enrique Senestrari mostró su satisfacción, la defensa de Rafael Sosa anticipó la interposición de recurso extraordinario.

Las imputaciones para quienes fueron juzgados por el mentado “Narcoescándalo” que involucró a oficiales de la Policía de Córdoba hace algunos años, tuvieron su giro este miércoles, con el flamante fallo de la Cámara Federal de Casación Penal.

Es que, a contramano del fallo dictado en Córdoba en mayo de 2016, los magistrados juzgaron, por mayoría pero sin unanimidad, que Rafael Sosa, exJefe de la división Drogas Peligrosas, fue parte de una “asociación ilícita” asociada al narcotráfico en Córdoba, además de la figura de “violación de deberes de funcionario público”.

A sabiendas de la situación, el fiscal federal que siguió el caso, Enrique Senestrari, se mostró “muy satisfecho” por haber sido escuchado.

“No eran un grupo de policías con exceso de celos. Apostamos a lograr esto en el tiempo. Pero recuerdo ahora el soportar todas las presiones que se sufrieron durante esta causa todos estos años”, le confió a radio Universidad.

El abogado de Sosa, en tanto, consideró “sorpresiva” la entidad del falló, dijo que “técnicamente es cuestionable” y que “el solo hecho de que haya habido diferencias en las visiones de los jueces” amerita la imposición de un recurso extraordinario.

Gustavo Franco le confió al programa Crónica Matinal: “Es un caso muy especial, y creo que se generaron visiones tan distintas sobre un mismo hecho porque han jugado otras cosas, desde cuestionamientos internos hasta intereses políticos, los que estuvieron siempre alrededor de esta causa.

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