Un millón de dosis de la vacuna desarrollada por el laboratorio chino Sinopharm, llegará en los próximos días desde Beijing, además de un nuevo lote de la vacuna rusa Sputnik-V. 

La nueva Ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzoti, autorizó con carácter de emergencia la adquisición de la vacuna china tras la recomendación de la ANMAT a partir de lo establecido en la ley 27.573/2020 referida a vacunas contra el Covid. 

La aprobación para el uso de la Sinopharm se encontraba "en la última instancia". La ANMAT recibió "la información del ensayo de fase 3, de análisis interino, como para todas las vacunas", destacó la funcionaria en declaraciones radiales. 

Vizzotti además detalló que el laboratorio estatal chino realizó estudios de fase 3 simultáneamente en varias partes del mundo (Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Bahrein, Serbia, Perú, Pakistán, Marruecos) pero también en la Argentina.

En efecto, en el país los ensayos se realizaron sobre una población testigo de 3.008 voluntarios que participaron de un "estudio aleatorizado" (reciben al azar vacuna o placebo) a partir de la asociación del grupo farmacéutico chino con la red Vacunar y la Fundación Huésped.

El responsable de los ensayos de Sinopharm en la Argentina fue el infectólogo Pedro Cahn, fundador de la Fundación Huésped.


"Es extremadamente segura, en los ensayos no hemos registrado eventos adversos serios relacionados a la vacuna, así que desde la punto de vista de la seguridad le puedo dar garantía", aseguró Cahn ante la consulta de Télam y agregó: "Desde el punto de vista de la eficacia, ellos (por el laboratorio chino que la produce) han informado una eficacia similar a la de otras vacunas".

 

 

Las dosis de Sputnik


Por otro lado, en relación al suministro de dosis de Sputnik V por parte de la Federación Rusa, en el Gobierno confían en que la visita de Nicolini a Moscú permitirá establecer con un cronograma de entregas que se sostenga con cierta previsibilidad en el tiempo.

En este punto, el problema que surgió en las últimas semanas está vinculado, por un lado, a la ampliación de la demanda que recibe el Fondo Ruso de Inversión Directa.

Países que inicialmente no habían transmitido interés en la compra de la vacuna de origen ruso, o que esperaban recibir dosis de otros proveedores internacionales, ahora se contactan con Moscú. 

El otro inconveniente está ligado a la transferencia de tecnología que el Instituto Gamaleya realizó sobre laboratorios de terceros países que tienen tradición en el campo de la investigación farmacéutica, como India. 


En el caso de Argentina, en el primer tramo de la negociación se acordó que tras las primeras provisiones de vacunas (entregadas directamente en Moscú), los lotes subsiguientes serían suministrados por esos laboratorios asociados, emplazados fuera de Rusia. 

Por lo que se sabe, hubo retrasos en el segundo control de calidad que Gamaleya realiza sobre la producción de vacunas en esos lugares y eso alteró los planes. 

En su tercer viaje a Moscú -los dos primeros los realizó junto con Vizzotti-, Nicolini tendrá como misión despejar dudas y prever claramente lo que vendrá. 

"Nicolini viajó a la Federación Rusa para poder seguir de primera mano y bien de cerca el avance de la transferencia de tecnología, la producción y el cumplimiento del cronograma", aseguró ayer Vizzotti en relación a la vacuna Sputnik. 

"La idea es armar un cronograma para las próximas entregas", remarcó.

Télam