Uno de los factores que impulsaron en las últimas semanas el Índice de Precios al Consumidor (IPC), es la suba en el rubro de alimentos y bebidas, y dentro del mismo el precio de la carne fue uno de los que más subas registraron.

Los distintos cortes de carne vacuna presentaron fuertes subas durante las primeras semanas de agosto y esos incrementos crecieron luego de la devaluación posterior a las elecciones primarias impulsando el índice general debido a su fuerte incidencia dentro de la canasta de alimentos, según informa el sitio ambito.com.

Sin embargo, este aumento en los precios tuvo un fuerte impacto en el consumo, que registro una fuerte baja, lo que amortiguó las subas y viene marcando en los últimos días una desaceleración en el alza de la carne y que, en algunos casos, podría incluso traducirse en bajas en los valores de los mostradores. 

“Se registró una marcada caída en la demanda. La inflación erosionó el poder de compra y el precio de la carne cayó casi 40% luego del salto que tuvo posterior a las PASO. Pese a esa baja, el consumo no repuntó. Realmente se vende muy poco”, explicó una fuente del sector citada por ambito.com

“Si empieza a llover como corresponde, que es lo que parece que ocurre en algunas regiones, a fin de mes se generaría pasto y el productor que vendió animales engordados a maíz, y quiere hacer un engorde más económico, entonces seguramente va a retener hacienda para tener ganancias. Por lo que puede verse una suba de precio en octubre. Es decir que en septiembre el precio de la carne estaría más tranquilo y en octubre puede subir nuevamente", indicó la misma fuente..