Con un homenaje a Adda Hünicken figura de la Danza adhieren al 8M

Miércoles 17, a las 11, 15 y 18

Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, Lugones 411

Intervenciones en la escalera de ingreso al museo con la participación del Seminario de Danzas Clásicas Nora Irinova y la Orquesta Académica Juvenil del Teatro del Libertador San Martín. El público se ubica en el acceso al aire libre. Se trata de coreografías de 15 minutos de duración.

Con un homenaje a Adda Hünicken figura de la Danza adhieren al 8M

Acerca de su figura y trayectoria...

Adda Hünicken, la bailarina que renovó el modo de hacer y ver la danza

Nació en 1933 y murió en 2013, en Córdoba. Pertenece a una generación de pioneras de “un arte vital y autónomo” al que llamaron la “Danza Moderna”. Vinculó a la danza con el teatro, la música y las artes plásticas.

A mediados de los años ’50 del siglo pasado, Hünicken comienza a abrirle paso a una corriente de vanguardia conocida como Danza Moderna. De forma paralela, Lyde Peralta y Genoveda du Haut Bonet de Sagués y otras figuras estimulan la danza clásica, cuya máxima expresión llegará en 1958 con la creación del Ballet Oficial de la Provincia.

Ese año, además, se crea la Comedia Cordobesa y otro elenco estable, el Coro de Cámara de la Provincia, lleva la música coral prácticamente a dónde se la solicita. Es un tiempo favorable al desarrollo de los teatros vocacionales o independientes, como se los llama, que tienen fuertes vínculos con ese lenguaje novedoso llamado “Danza Moderna”.

En Adda Hünicken y la danza moderna en Córdoba, de Viviana Fernández, publicado en Gaceta Deodoro, Revista de la Universidad Nacional de Córdoba (2010), dice: “Moderna por su alto rango de renovación estética y énfasis en la expresividad, por su declarada negación a las formas clásica de ballet, por su acento trágico e irónico constitutivos a la noción trágica del ser”.

Había comenzado a tomar lecciones de danzas folklóricas y españolas a temprana edad. Con Adda Hünicken ingresan al medio local las nuevas formas de la danza de Miriam Winslow, Dora Hoyer y Ana Itelman, quienes proponían la fusión de lenguajes corporales y la experimentación con el movimiento. Toda una innovación para su tiempo que Hadda entendió y se animó a poner en escena.

“Provenientes de la danza clásica, la expresión corporal y la danza folklórica, Adda constituyó un grupo que sumó a grandes figuras cordobesas como las de Marta Huerta, Angel y María Rosa Hakimian, José Salas, Silvia Huberman, Roberto Amaya, Mariel Lobato, Luis Pereyra, entre otros”, cuenta Fernández en dicho artículo.

De acuerdo a un programa de mano, que se conserva en el Archivo del Teatro del Libertador San Martín, Hünicken estrena H´66, espectáculo compuesto por tres piezas: El cumpleaños de la infanta, Franziska Karate y Homenaje a Hiroshima.

Allí mismo se menciona que la bailarina y coreógrafa “desarrolla una actividad televisiva (1963-1966) en el programa Nuestro tiempo y la danza por Canal 10 y por Canal 7 de Buenos Aires”. David Peker, hijo de la artista, recuerda que las emisiones por el canal universitario de Córdoba eran en vivo.

Adda Hünicken contrajo matrimonio con el plástico Raúl Pecker, artista y docente de dilatada trayectoria. Pecker hizo la escenografía y la iluminación de algunas de las producciones que Adda llevó a escena.

Tradujo al lenguaje de la danza el poema del cubano Nicolás Guillén, Canción en la Magdalena -estrenada el 14 de octubre de 1959, en el Teatro Rivera Indarte, como entonces se llamaba al Libertador-. En aquel programa también bailó Potro, una coreografía con música del compositor César Mario Franchisena, precursor de la Música Contemporánea en Córdoba.

“La danza contemporánea, arte vital, autónomo, tiene poética y no tema”, dice Hadda Hünicken en una nota que publica el diario Córdoba, el 21 de septiembre de 1960.

En 1953, funda la Agrupación de Danzas Contemporáneas, en el ´57 crea Danzas y Pantomimas, que repleta funciones en el Auditorio de Radio Nacional Córdoba; en esta ocasión se presenta por primera vez en Córdoba un espectáculo de ballet-mimo, titulado La niña loba sobre un tema del coreógrafo alemán Kurt Joss con música de Aram Jachaturian y la participación del percusionista Eleuterio Ocampo, miembro de la Orquesta Sinfónica de Córdoba.

Entre sus producciones más populares, se encuentra una que incluye poemas de Daniel Salzano: La bañacauda con el Grupo de Danza en 1972, en el Rivera Indarte. Para 1972 cuenta en su haber con más de 70 coreografías, según datos de un documento del Archivo del Teatro del Libertador.

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