Después de tres meses de juicio oral, la Justicia de Río Cuarto, absolvió a Marcelo Macarrón por el homicidio de su mujer Nora Dalmasso, ante la falta de pruebas que manifestó el fiscal Julio Rivero.

En el programa Redacción Abierta, Hernán Vaca Narvaja, quien viene siguiendo la causa desde su inicio, realizó un análisis profundo sobre la sentencia. Sus primeras palabras fueron contundentes: “Se consagró la impunidad de este caso tan emblemático, el fiscal hizo un papelón y Nora no descansa en paz”.

“Luego de quince años de una pésima investigación judicial que no condujo a nada, donde pasaron cinco fiscales y cinco imputados, llega al final con el triste epílogo que el caso quedó definitivamente impune, porque además de la absolución de Macarrón, por el tiempo transcurrido supone la prescripción de la acción penal para cualquiera que sea sospechoso de matar a Dalmasso”, explicó el periodista del Puntal.

Si bien comentó que para muchos este era el final esperado, “no imaginamos hasta que punto Rivero iba actuar como abogado defensor y no como fiscal”.

Para Vaca Narvaja el alegato de Rivero será estudiado en las carreras de Derecho porque fue una pieza tan a la defensiva que dejó anonadado hasta el propio Marcelo Brito, abogado de Macarrón.

“Rivero defenestró a sus colegas, hizo una encendida defensa del acusado y de sus hijos. Suponíamos que iba a pedir la absolución pero que iba a estar un poquito más apegado a sus funciones, él representa al Ministerio Público Fiscal. Si tenia dudas tendría que haberlo dicho y no someternos a este mamarracho, un juicio sin fiscal es un juicio a la deriva e iba tener este final, sin justicia”, sostuvo vía Zoom.

En ese sentido, agregó:

“Fue un juicio sin conducción, donde el fiscal tenia una actitud incomprensible, no tenía una hipótesis, no hilaba testimonios y descartaba testigos de trascendencia. Fue un papelón, sobre el caso Dalmasso sabemos menos hoy que hace quince años, porque las conclusiones del fiscal arrojan más dudas que otras cosas”.

Si el asesino de Nora no fue Michel Rohrer, no fue Guillermo Albarracín, ni tampoco Marcelo Macarrón, Rivero “deja entrever que habría un cuarto amante, que no sería un sicario porque antes de ser asesinada la mujer tuvo sexo consentido, entonces su discurso de perspectiva de género choca contra las paredes”.

Lo llamativo es que el fiscal desestimó la prueba genética que ubicaba a Macarrón y a una tercer persona en el lugar del hecho. “En cualquier lugar del mundo la prueba genética te ubica en la escena del crimen, menos en Río Cuarto. Esto es inédito en el mundo. Es realmente desconcertante y habla del horroso Poder Judicial que tenemos en Córdoba”.

Además, Vaca Narvaja señaló el cinismo que envuelve la causa: “Rivero se comprometió a mandar las acusaciones y Brito celebró que se siga investigando un caso prescripto, van a buscar la verdad sin posibilidad de persecución penal, parece una tomada de pelo”.

Según el periodista, “gracias a los medios el juicio no terminó con un inocente inculpado como pretendía el poder político. Al perejil lo salvamos los medios y la gente”.

El caso Nora Dalmasso con Hernán Vaca Narvaja, del Puntal de Río Cuarto, en Redacción Abierta

CASO MARIELA BESSONART

También, en el programa Redacción Abierta se abordó otro caso emblemático de la provincia de Córdoba. Se trata del crimen de Mariela Bessonart, quien desapareció hace más de dieseis años y todavía no sólo no hay justicia, sino que ni siquiera se sabe dónde está el cuerpo de la víctima.

El encargado de brindar detalles de la causa fue Diego Bengoa, periodista de El Diario del Centro del País de Villa María, localidad donde fue vista por última vez Bessonart un 28 de septiembre de 2005.

El principal sospechoso es su ex esposo Rodolfo Delpino que recién el año pasado fue imputado por "homicidio calificado por alevosía". Recibió esta acusación cuando se hizo cargo del proceso la fiscal Juliana Companys, la misma que llevó adelante el Caso Generación Zoe.

Mariela Bessonart desapareció en Villa María en septiembre de 2005.
Mariela Bessonart desapareció en Villa María en septiembre de 2005.

Hasta ese momento, Delpino había estado en la mira de la Justicia pero con otras figuras. Primero, con el fiscal Gustavo Atienza al frente, fue acusado de sustracción y ocultamiento de personas con fines coactivos y estuvo preso un año. Pero en 2006, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) definió que se trataba de una privación ilegitima de la libertad y quedó libre.

Aunque ahora sobre el ex marido pesa la imputación de Companys, sus abogados defensores están a la espera de una resolución del TSJ por la prescripción del caso y de esa manera caiga la acusación actual.

En su versión, Delpino aseguró que luego de pasarla a buscar por un taller mecánico, dejó a Mariela en el microcentro de Villa María para realizar unos trámites y que él se fue hacia Los Zorros, donde residía. Sin embargo, nadie la vio ella por esa zona y un testigo aseguró que la camioneta fue en dirección a la ruta 9 y no al centro de la ciudad. “La Justicia maneja esa hipótesis”, señaló Bengoa.

“Además, la tecnología desmiente la versión del ex marido, el teléfono lo compromete porque durante esa jornada estuvo en Tío Pujio y no en Los Zorros como había declarado”, describió por la pantalla de Canal 10.

Mientras cursa la investigación, según el periodista, “la opinión popular considera que Delpino es el culpable”.

El caso Mariela Bessonart con Diego Bengoa, de El Diario del Centro del País, en Redacción Abierta